Fue muy importante por estar dentro de una de las telenovelas más vistas del país (Padre Coraje), y por permitirme como actriz, jugar a situaciones maravillosas a nivel dramático, por lo extremas, por el desafío que me significaba encarar un personaje que a medida que crecía la historia iba sumando cada vez mas compromiso para mí. Empezó siendo una niña bien (pretenciosa y engrupida, como diría Tita Merello en su famoso tango!) y fue desmoronándose y oscureciendo cada vez mas hasta culminar con una muerte terrible, pero soñada para elaborar como actriz.
Durante la filmación de "Padre Coraje" no recordamos que hayas compartido escenas con Nacha. ¿Hubo alguna escena que las haya unido? De ser así, ¿Qué podés contarnos?
No compartí escenas con Nacha, y de hecho, todavía no nos conocíamos, ya que "El Graduado" vino al año siguiente. Pero Nacha es una mujer que pisa fuerte. Sí tuvo escenas con Leonor Benedeto (otra mujer con polenta). Era muy atractivo verlas trabajar juntas en una escena, un lindo duelo de titanes, y es placentero e inspirador ver trabajar a los buenos actores (para mí grandes artesanos), es un curso acelerado de técnica, oficio y experiencia.
Más allá de haber trabajado juntas en un proyecto con un elenco inmenso, vos eras del elenco estable. ¿Sabés cómo surgió la idea de estas participaciones especiales?
Supongo que al establecer la historia en un contexto de época (Argentina años '50), y con lo rica que fue, a nivel histórico, toda esa etapa en nuestro país, no se podía perder salpicar a los personajes con ese toque de realidad. También es cierto, que siempre, las participaciones de figuras jerarquizan cualquier programa de televisión.
Con "Padre Coraje" todos ganaron el Martín Fierro de Oro. ¿Qué anécdota simpática podés contarnos de los festejos?
Yo tuve la suerte de estar nominada ese año por mi personaje y fui muy arregladita, divina, ¡¡y se me rompió el taco del zapato apenas entré!! Me sentí aliviada de no ganar para no tener que subir rengueando o descalza. Cuando ganamos el de oro no me quedo otra que subir, pero por suerte ya estaba más adentrada la fiesta y todo era un jolgorio para que notaran que yo estaba como Vilma Picapiedra. Obviamente me lo tome a risa, porque esas cosas inesperadas, me suelen divertir mucho. ¡Termine posando mostrando mis bellos pies!
En una nota de la época, comentabas que tu personaje de Nora Ponce era muy intenso, decías que sabías que en el séptimo capítulo ya te cortarías las venas. ¿Sentís que ese personaje te ayudó a conseguir el protagónico de “El Graduado”?
Honestamente creo que no, porque nuestro director de "El Graduado" era mejicano y vino especialmente para trabajar en este proyecto, así que no había visto ninguno de mis trabajos. Hice una audición para obtener ese papel.
Durante 2004 los seguidores de Nacha nos enteramos que preparaban para el año siguiente "El Graduado" y que Felipe Colombo compartiría cartel con ella. ¿Cómo fue tu llegada el elenco?
Como dije antes, hice una audición, al lado de Felipe, casi a los comienzos del ensayo, creo que fui la última en abordar.
¿Cómo elaboraste el personaje de Elaine, la hija de la señora Robinson, una madre tan borde?
Justamente los hijos de padres tan "borde" o infantiles, o débiles, cosa que creo que esconde detrás de esa coraza arrolladora el personaje de la señora Robinson, suelen ser los que equilibran y ponen esa cuota de cordura, casi paternal en la familia, como que los roles se invierten. Yo tenía que ser todo lo opuesto al personaje de la Sra. Robinson. Si la madre es desequilibrada, la hija es extremadamente (y no por eso sanamente) equilibrada, si la madre es avasallante, la hija es introvertida, son dos opuestas que se complementan. Los hijos hacen eso para acercarse a los padres, o los imitan a la perfección, o son su antítesis, con el mismo fin, acercarse, tener vinculo, aceptación, amor.
Estuviste nominada al premio ACE como actriz revelación femenina por tu actuación como Elaine en la temporada 2004/2005. ¿Fuiste consciente cuando te llegó el guión de que tenías entre las manos un papel complejo, de esos que sólo dan satisfacciones?
Tuve la felicidad de poder hacer un papel muy deseado por mí. Conocía la historia, y el personaje de Elaine siempre me pareció atractivo, sobre todo, por la aparente falta de atractivo, por lo pequeña e invisible que siempre se mostro. Los personales que muestran poco y están llenos de mucho (casi desbordando) son hermosos, y formar parte de un proyecto así fue una linda bendición.
Esta versión de "El Graduado" tuvo el lujo de conservar la puesta y tener la dirección de Felipe Fernández del Paso. ¿Cómo fue trabajar bajo las órdenes de alguien internacional que trae el halo de haber ganado un premio Oscar?
Un divertido aprendizaje. Felipe es un tipo muy peculiar, y muy amoroso. Me supo contener y dirigir de una manera muy sutil y amena. Es de un extremado buen gusto y un perfeccionista, y yo agradezco siempre trabajar con gente exigente, me obligan a estar a la altura de las circunstancias, por lo tanto exigirme lo mejor de mí.
Algunos seguidores de Nacha, fuimos invitados al ensayo general, donde Felipe (el director) nos dio una cálida bienvenida y nos explicó sus intenciones. En esa ocasión la obra terminó con la escena de la iglesia, cuando Nacha se iba gritando -"Ustedes dos serán eternamente infelices" -"Casate con ese infeliz y vas a ver la vida que te espera" - "Andate a la mierda mamá" -"¡Qué dios los bendiga!" ¿Nacha quería que ese fuese el final, o se guardaron el final que se vio luego en el estreno para sorprender al público?
La verdad, no me acuerdo como fue la cosa, pero esa escena que describís es el auténtico final de esa historia, aunque no de la obra. Lo que vino a continuación, que no recuerdo porque puntualmente ese día no lo ensayamos, más que el final de la historia, es como el comienzo de otra nueva historia entre esos dos chicos, libres ya de la presencia de la madre. Aunque en el accionar de esta Elaine que se empieza a atrever, aparece la madre encarnada en su nueva forma de ser. Creo que la moraleja es: "luchas contra algo que decís rechazar, porque en el fondo te gustaría animarte a imitar". Elaine quiere ser un poco como su madre, y seguramente, su madre quiere ser un poco como Elaine, aunque luchen con eso. Es un poco la historia universal entre padres e hijos ¿no? Como te decía, el final de la obra es: el final de la historia, más lo que viene después. Uno cierra un capítulo en la vida, para poder empezar otro. Intuyo que eso es lo querría mostrar el director.
No en todos los afiches, pero por ejemplo en la versión de España de ese mismo año, en la gráfica de la obra, estaban en la foto los tres protagonistas. ¿Sabes por qué vos no aparecías en la foto del afiche a pesar de ser tan importante como Nacha o Felipe?
Porque la imagen de los dos era maravillosamente fuerte y sugerente. Es impacto, es torbellino, el espíritu de la Sra. Robinson es eso. Elaine es justamente lo opuesto, no pertenece el espíritu de ese personaje, a semejante imagen.
Siguiendo con esto de las marquesinas y los saludos finales. ¿Quién fue el responsable de diagramar el orden del saludo? Ya que en ninguna función Nacha te agarró y saludó junto a vos, como hacía con Felipe, ¿Esto estaba pautado por contrato? Nos gustaría saber por qué Nacha parecía negada a reconocer tu protagonismo, ya que hablando de tiempo en escena, tu labor ocupaba igual o más tiempo e igual importancia en cartel.
Te repito lo que te dije antes Elaine y la madre no van de la mano, chocan, casi que se estrellan, con tal de sentirse, pero no es en relación a mí como persona y a Nacha: dos actrices que convivieron en un mismo escenario con mucho respeto y cariño al compañero.
Se dice en el medio que hay un antes y un después en el trabajo teatral una vez que se comparte escena con La Guevara. ¿Aprendiste algo al trabajar con Nacha o no te aportó nada nuevo?
Para mí, un "artista" vive, come, sueña, grita, ríe y llora pasión por el arte. Tiene una llama interna que es el motor que lo impulsa a generar, superar y redoblar la apuesta siempre. Somos muchos los actores y actrices que amamos lo que hacemos y siempre queremos aprender algo más; pero artistas los hay contados con los dedos de la mano, y Nacha Guevara es una de ellas. ¡Cómo no me va a aportar observar a alguien así! Yo tuve mucha suerte en mi trabajo y trabajé con mujeres y hombres con tanto oficio, escenario; que pasaron por éxitos arrolladores y proyectos que se vinieron a pique más de una vez (porque esta profesión es una montaña rusa) y de todas sus experiencias, salen cada vez más fortalecidos y ricos. Son una enciclopedia para una actriz ávida de aprender y crecer como yo. La experiencia es la mayor maestra, y tuve en frente a muchos maestros. De Nacha aprendí mucho. Respeto a las mujeres que se construyen en un mundo que es un poco más de hombres. Se hace respetar y yo eso lo aplaudo y lo aprendo.
En lo personal y sabiendo que has hecho mucha televisión, ¿Qué te gusta más, actuar en TV, Teatro o Cine?
Actuar se aplica a los tres medios. Son muy distintos y cada uno tiene su atractivo. Me gustan los tres.
En general, hablando de los dos trabajos que te unieron a Nacha ¿Tenés alguna anécdota rara o curiosa que quieras compartir con los fans de la web?
Ni rara ni curiosa, linda. Nacha y yo siempre tuvimos un trato ameno, correcto, pero moderado. Tal vez se deba a que soy una mujer de pocas palabras, y frente a personas que siempre tienen algo interesante para decir, prefiero callar y escuchar. A veces mi silencio se interpreta como distancia. Supongo que a veces la pasión de Nacha se interpretara como un carácter difícil. Yo no me fijo en cómo las personas nos manifestamos, yo me fijo en qué tenemos para manifestar (qué es lo que cuenta, ¿no?), e intuyo que Nacha, que es una mujer inteligente e intuitiva, también. Creo que, de a poco, aprendimos a leernos; y un día en una función, sin demasiados preámbulos, me hizo llamar a su camarín y me regaló un vestido precioso, de ella, sin un por qué y sin palabras que lo adornen. Los gestos hablan, ella tuvo este y otros gestos conmigo. Y alguien como yo (mujer de gestos) de esas cosas no se olvida. Ese vestido estará en mi placard, siempre. Creo que con eso te contesto a la pregunta, que le hacés a todos los entrevistados sobre lo que cuentan los demás sobre su carácter difícil ¿no?
Y por último una pregunta que le hacemos a todos los entrevistados. ¿Es tan exigente y complicado trabajar con Nacha como cuentan los que han padecido su gran carácter a la hora de afrontar cualquier proyecto?

